Declaración de DENUNCIANTES DE CORRUPCIÓN JUDICIAL



Nos preocupa que las instituciones fomenten la IMPUNIDAD de los jueces. Esta IMPUNIDAD les ha llevado a que no cumplan la ley y a que sea habitual que vendan sus sentencias, apliquen sus ignorantes creencias y aumenten el autoritarismo (Estado “poco democrático” y “disuasorio” en palabras del TEDH). Este impulso se realiza desde los cuatro poderes públicos (legislativo, ejecutivo, judicial y constitucional), tanto a nivel nacional como a nivel autonómico.
Nos oponemos a que la corriente dominante entre los fiscales y jueces, promueva la IMPUNIDAD en sus colectivos.

Nos oponemos a que los fiscales y jueces se vean obligados a aceptar la corrupción sistémica que imponen sus colaterales y las instancias o jerarquías superiores. En otras palabras, la corrupción sistémica presiona para que los fiscales y los jueces no cumplan la ley.

Nos oponemos a que se extienda la IMPUNIDAD de los jueces al resto de las autoridades públicas. La IMPUNIDAD ha hecho que la mayoría de las autoridades haya convertido su trabajo de servicio público en un medio para enriquecerse, favorecer a sus familiares y amigos, dar rienda suelta a su sadismo y a sus vicios, imponer sus ignorantes creencias e impulsar un régimen autoritario.

El propio Tribunal Constitucional afirma que el control judicial del funcionamiento institucional es la “auténtica cláusula regia del Estado de Derecho”. Un Estado de Derecho que no existe en la práctica.

Este sistema, más cerca del autoritarismo que de la democracia, ha llevado a la sociedad española a la decadencia. Por primera vez en la Historia, las generaciones de jóvenes están viviendo peor que la de sus padres, porque la corrupción ha hecho que la decadencia supere al progreso.

 

Nos oponemos a que los fiscales y jueces destruyan la vida de las personas, nos dejen en indefensión, nos sometan, nos arruinen, nos traumaticen psicológicamente de forma vitalicia y eliminen el Estado de Derecho.

Decenas de organizaciones no lucrativas y miles de víctimas judiciales, llevamos trabajando años o décadas contra la corrupción judicial, pero nos encontramos con el encubrimiento sistemático de las denuncias contra fiscales y jueces. Sólo se ha condenado a prisión a un juez y nunca se ha condenado a un fiscal, a pesar de que la injusticia de estos funcionarios públicos es muy habitual, como lo reflejan todas las encuestas publicadas por el CIS, el INE, los Eurobarómetros, los informes del Grupo de Estados contra la Corrupción (GRECO) y las directivas de la Comisión Europea.

Nos preocupa que la mayoría de la gente crea que los habituales errores judiciales se deben a la incompetencia de los jueces, porque no es así. La injusticia es consecuencia, principalmente, de un sistema corrupto y de que los jueces no cumplen la ley a sabiendas. El desconocimiento de este problema por parte de la mayoría de la población, dificulta su solución.

En este contexto de corrupción institucional sistémica (abusocracia), hemos creado DENUNCIANTES DE CORRUPCIÓN JUDICIAL para denunciar las actuaciones criminales de las autoridades judiciales y de los fiscales, así como para hacer público este problema troncal de la sociedad española.

Nuestro objetivo es que los jueces cumplan la ley y hagan cumplir la ley al resto de las autoridades públicas, acabando con la corrupción institucional y privada.

Pedimos a la gente y a todo tipo de organizaciones privadas que participen de las siguientes formas: 

• Apoyando esta iniciativa y autorizándonos a publicar su nombre en el listado de nuestro website.
• Contactando con nuestros miembros para denunciar a fiscales y jueces que les hayan victimizado.
• Divulgando nuestra existencia.
• Divulgando nuestras denuncias.
• Financiando nuestras actividades.
• Pedimos a los medios de comunicación que participen, publicando nuestras denuncias y creando un debate mediático sobre la corrupción judicial, como hicieron con la corrupción política.

 

En definitiva, trabajamos para hacer un mundo mejor, una sociedad de derecho y progresista, en el sentido de que la mayoría viva mejor cada día.